y su proverbial sandez

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En Valencia no paran de llorar


La Palma.- Uno ya está un poco mayor, y ha visto todo tipo de gente y situaciones que desafían los márgenes de la decencia y lo grotesco.

Los responsables e interesados de la que será la próxima cita del mundial de Fórmula 1 (creo que comienza a ser un poco pretencioso dicho nombre) se empiezan a comportar de forma grotesca y arrastrada, en algunos casos hasta hacen algún intento de extorsionar de forma sutil a la FIA para que retire la sanción impuesta a Renault por el famoso incidente del Gran Premio de Hungría. He aquí un pequeño resumen de las declaraciones aparecidas en la prensa en las últimas horas:

Valmor Sport, la empresa promotora del Gran Premio de Europa, ha manifestado que la no inclusión de Renault en la carrera de Valencia “impediría que el gran ídolo de la afición local, Fernando Alonso, estuviera sobre la pista del Valencia Street Circuit. No permitir a Alonso tomar parte en la carrera de Valencia también penalizaría de forma importante a los aficionados españoles”.

Jorge Martínez Aspar se manifestó diciendo que "Además de la seguridad también debemos pensar en los aficionados, ya que muchos de ellos ya han comprado sus entradas sólo para ver a Fernando Alonso. Deberíamos intentar que ellos no se vieran perjudicados por esta decisión".

Adrian Campos, jefe de Campos F1, ha valorado lo que significaría para Valencia la ausencia de Alonso “sería un desastre".

Por su parte, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá (con la iglesia hemos topado), ha solicitado a la FIA que "en caso de que tuviera que imponer una sanción, que considere la posibilidad de ejecutarla en otra edición que no sea la de Valencia puesto que supondría un grave obstáculo para el desarrollo feliz del Gran Premio de Europa".

Chantajes y más chantajes. Por más que lo leo no me lo puedo creer. La inmensa mayoría de aficionados españoles (perdón por la generalización, pero los verdaderos seguidores de la F1 se identificacrán con quien les escribe) no tienen una verdadera afición por este deporte, siguen ciegamente a Fernando Alonso. El resto no les importa. El pasado fin de semana estuve viendo la carrera de Hungría en una cafetería en mi pueblo, y quedé perplejo cuando Alonso abandonó y todo el mundo se fue. Me quedé solo en el local. A la gente no le interesa ver una carrera, disfrutar solamente viendo a los monoplazas, oir el ruido de los motores, pasárselo genial “subidos” a un monoplaza desde las cámaras del cockpit. Siguen a una persona y les da igual el deporte. Está bien tener favoritos y seguir especialmente a fulano o a mengano, pero bajo mi punto de vista, a lo que hemos llegado en España me parece ya excesivo.
Las autoridades y organización del Gran Premio de Europa en Valencia no son ajenos a este aspecto particular sobre la idiosincrasia española, y no dudan en hacer ruido y hablar con Ecclestones y Mosleys haciéndoles saber el daño que hacen a Valencia.

Pero lo de la acaldesa de Valencia ya me parece lamentable, pedir que se retrase la sanción, porque no olvidemos que lo que le pasó a Renault en Hungría es sancionable, solicitar que la pena se cumpla en otra carrera, es algo que raya lo grotesco. ¿Se imaginan a la madre del ladrón que le pide al juez que lo juzgue la semana que viene o que le ponga la pena de cárcel el lunes, porque resulta que el domingo es el cumpleaños del delincuente y si él falta, en la familia se pondrán muy tristes?

Que dejen hacer su trabajo a la FIA, que ellos solos se darán cuenta de que la sanción es una injusticia y que el deporte en general y, sobre todo, los intereses económicos de Ecclestone, se verían muy perjudicados.

Ahora me toca aguantar críticas. He generalizado y quiero que se dé por aludido el aficionado que se identifique con las palabras que he escrito. Pero a todos los que piensen machacar a este humilde posteador, les pido que piensen por un solo instante si puedo tener al menos una pizca de la razón que creo tener.