
La Palma.- Los gustos cinematográficos de las generaciones posteriores a la mía son muy diferentes a los que usábamos en mi época de juventud. Ahora uno va al cine y ve GI Joe, Transformers, películas infantiles de todo tipo y una muy variada oferta cinematográfica que hace unos años no teníamos. Pero las generaciones actuales no suelen sentarse delante de la pantalla a ver una buena película del oeste. No, no hablo de películas como“Sin perdón” o “Tombstone, la leyenda de Wyatt Earp” o alguna de Clint Eastwood, sino de cine rancio y genial como “Centauros del desierto”, con John Wayne, o cualquiera de las de Henry Fonda, por poner un par de ejemplos.
Hace ya tiempo tuve el honor de ver una auténtica obra maestra que recomiendo, “Duelo al atardecer”, con Kirk Douglas y Rock Hudson. El malo malísimo era Douglas y el comisario era Hudson, pero los papeles eran muy ambiguos y uno terminaba identificándose con el malo. El hecho es que ambos estaban enamorados de la misma guapa de turno, y fueron a encontrarse (perseguidor y perseguido) junto a la bella, que me van a disculpar, no recuerdo el nombre. Pero resulta que la bella debía llevar un enorme rebaño de reses a través de innumerables peligros hasta una lejana ciudad del oeste. El bueno y el malo dilataron su enfrentamiento hasta que llegase la guapa a su destino, y ellos ayudarían a la chica. Voy a reventar la película, por lo que si alguien siente curiosidad en ver la película, que no siga leyendo este párrafo. Llegaron a su destino y el triángulo amoroso se complicó y se transformó en cuadrado al unirse la hija de la guapa al grupo. Un buen guión y una historia sólida. La cosa terminó como se acaban estas cosas en las películas del oeste, con un duelo. La atmósfera era tremendamente opresiva, pues uno ya se había identificado con ambos contendientes, pero uno debía morir, y murió Douglas, el malo, o medio malo, el villano. Pero una cosa extraña sucedió, y es que Douglas no llevaba munición en su revolver. Se había suicidado por amor. Sabía que lo mejor para su amada no estaba a su lado, y que se merecía la vida digna que Hudson le podía ofrecer.
Vino todo esto a mi cabeza al pensar en el papel del piloto probador en una escudería actual de F1. A lo largo de la historia, el piloto de pruebas se dedicaba a hacer kilómetros con el coche para ponerlo a punto, probar piezas, etc, para los pilotos titulares del equipo. Pero actualmente el piloto de pruebas es una especie de Badoer, que no ha tenido ocasión de probar apenas el coche y que espera, como animal carroñero que a uno de los pilotos titulares le suceda una lesión, accidente, o simplemente, que lo haga tan rematadamente mal que no haya otro remedio en el equipo que despedir al titular y sentar al piloto reserva. Ese es el triste papel del tercer piloto, es el malo de la película.
Y Marc Gené no es una excepción y, como el resto de los terceros pilotos, es un piloto del montón que espera dar el tiro de gracia y conquistar a la guapa (Ferrari) aunque solo sea por una carrera. La diferencia de Marc Gené con el resto de probadores es que es español, y tiene a una enorme legión de novo-seguidores (perdón por el palabro) y medios de comunicación que ven en él y en de la Rosa a dos pilotos extraordinarios e incomprendidos, con los que la vida es muy injusta y que sin duda merecen algo más.
¿Cuáles son los hechos destacados en la carrera deportiva de Gené (karts aparte)?
1994: Campeonato Británico de F3.- Mejor Rookie del año.
1995: Campeonato Británico de Formula 3.- 10a. posición - 2 podiums - 3 vueltas rápidas.
1998: Campeón del Open Fortuna by Nissan (6 victorias, 3 vueltas rápidas)
1999: Mejor debutante de la temporada el Campeonato del Mundo 1999 de Fórmula-1, 17º piloto clasificado de entre los 22 participantes 10º clasificado en el apartado de constructores con el equipo Minardi.
2000: Campeonato del Mundo de F1 - Team Minardi.
2001: Piloto de pruebas - BMW.WilliamsF1.
2002: Piloto de pruebas - BMW.WilliamsF1.
2003: Piloto de pruebas- BMW.WilliamsF1. El equipo acabó 2º con 144 puntos. Gené consiguió 4 puntos al finalizar quinto en Monza (17º de la clasificación general).
2004: Piloto de pruebas de BMW.WilliamsF1. Disputó los GP de Francia (10º) e Inglaterra (12). Escogido el mejor piloto del año por la revista Car&Driver
2005: Piloto de pruebas Ferrari.
2006: Piloto de pruebas Ferrari.
2007: Campeón del Campeonato de Constructores de las Le Mans Series (LMS) con Peugeot. 3er clasificado en el campeonato de pilotos de les LMS (3 victorias en Monza, Silverstone e Interlagos - 5 poles).
2008: Segundo clasificado en el apartado de pilotos de Las Le Mans Series con Peugeot. Subcampeón de las 24 Horas de Le Mans con Peugeot.
2009: Campeón de las 24 Horas de Le Mans con Peugeot.
24 Horas de Le Mans de 2009. Ese es su galardón, y ese es el arma arrojadiza de la prensa española para solicitar, exigir, que Marc, el villano (con todo mi cariño y respeto), nuestro Kirk Douglas, tenga el volante que “se merece” en la Scuderia. Esta excusa, las 24 Horas de Le Mans, es a la que se aferran en España, pero si el piloto de Sabadell hubiese terminado las 24 horas en la primera curva, no me cabe la menor duda de que en España se hubiese exigido igualmente la incorporación de Gené al segundo asiento de Ferrari ¿la excusa? Ya se habrían inventado algo. Si Marc Gené se hubiese llamado Marius Genetalios, no hubiese surgido desde la Piel de Toro ni uno, ni un solo medio de comunicación diciendo que Genetalios tenía más preferencia para el volante de Ferrari que Badoer.
Si Gené fuese un tipo listo, que estoy seguro que lo es, haría como el villano Kirk, se suicidaría y dejaría a la guapa Ferrari con sus dos tipos buenos, Massa y Kimi, dedicándose a otra cosa, que seguro no le faltan ofertas (que se lo pregunten a Adrián Campos).
Hay una cosa que me ha encantado de Gené en todo este asunto, y es el enorme grado de discreción que ha tenido, ya que apenas ha abierto la boca y solamente se ha expresado cuando en la Scuderia iban a fichar a Fisichella; el catalán dijo amargamente “No tengo pasaporte italiano”.
Mis respetos Marc. Creo que es usted un piloto muy válido y puede que mejor que muchos de los pilotos de la F1 actual, pero usted no va a ser feliz en Ferrari nunca. De hecho lleva marcada la cara a fuego con algo que es muy difícil borrarse, la leyenda “Piloto de pruebas”.
Vía │ 5ruedas