Scottsdale, Arizona.- El piloto español, Pedro Martínez de la Rosa, lleva vendiendo mucho tiempo su profesionalidad, su mejor arma, y como este artilugio no sirve para mucho en tiempos de crisis, y sin crisis tampoco ¡qué diantres!, ve imperturbable como poco a poco se va quedando sin opciones, pues los equipos quieren pilotos que aporten patrocinios para poder afrontar los muchos gastos que una temporada en la F1 requiere. Que le pregunten al Banco de Santander lo que ha tenido que soltar para que Raikkonen se vaya a la cera de enfrente. No sean mal pensados.
El bueno de De la Rosa se queda sin novias, y aunque USF1, Sauber y Campos parecen tener siempre un huequito para el catalán, el yugo monetario es una carga cada vez más dura de soportar para Pedro. A día de hoy parece que las mayores opciones son en el equipo de Peter Sauber, acompañando a la esperanza nipona, Kamui Kobayashi, que le puede dejar las vergüenzas al aire al más pintado, y si no, que se lo digan a Jenson Button y a su Brawn GP.
Ha trascendido la noticia de que la chocolatera Nestlé está próxima a llegar a un acuerdo de patrocinio con el equipo de Sauber. Este punto sería la tabla de salvación para De la Rosa, pues su ausencia de patrocinios se vería suplida por los 10 millones de euros que aportaría Nestlé.
Pero llegan las zancadillas. La primera es Ferrari, que motorizará a Sauber en 2010 y lucha por imponer como segundo piloto a Fisichella, que aportaría la misma experiencia y saber hacer que Pedro, y sobre todo, unas muy buenas relaciones con la Scudería.
La segunda es Nick Heidfeld, la alegría de la huerta y el tipo más gris de la F1, junto con Jenson “Aguaturbia” Button. El piloto alemán ha visto su principal baza en Mercedes GP frustrada por el regreso del abuelo de 41 años, y está buscando asiento como loco, pues la oferta de ser tercer piloto de Mercedes no le parece apetecible. ¿Qué aporta el alemán a Sauber? Pues para ser sinceros lo mismo que De la Rosa y Fisichella, experiencia, buena aptitud en el trabajo con el monoplaza, y algunos patrocinadorcillos que pondrán un poco de calderilla en las arcas de Sauber.
¿Con quién se quedará el suizo Sauber? Seguro que con la suiza Nestlé, y el piloto lo decidirá según le aprieten las tuercas en Ferrari con Fisichella o en Mercedes GP con Heidfeld. Pedro tiene un patrón que le quiere con él, porque poniendo el McLaren a punto no hay nadie como el español. La clave de la decisión de Sauber está en la tecnología que los equipos asentados venderán a bajo precio a los nuevos, y si la regalan mejor que mejor.
Sauber ha puesto las manos y deja que le caiga dinero en ellas, porque cualquiera de los tres pilotos le sirve igual.

